
Cartagena fue durante siglos una ciudad que miraba al mundo desde su puerto, una tierra de comercio, industria, cultura y prosperidad. Sin embargo, para muchos cartageneros, aquella ciudad dinámica y orgullosa parece hoy atrapada entre el abandono institucional, la falta de inversiones estratégicas y un creciente sentimiento de subordinación política.
En esta entrevista analizamos las causas de una decadencia que ya no se percibe como una simple sensación, sino como una realidad palpable para una parte importante de la ciudadanía. El centralismo regional, la ausencia de infraestructuras clave, el olvido de los pueblos y diputaciones, y la pérdida de peso político de Cartagena son algunos de los asuntos que centran una conversación directa y sin rodeos sobre el presente y el futuro de uno de los municipios más importantes del Mediterráneo español.
Una reflexión incómoda sobre una ciudad que muchos consideran llena de potencial, pero que sigue esperando el liderazgo y las decisiones necesarias para recuperar el protagonismo que un día tuvo.
Entrevista a Daniel Collado:
- Cartagena fue durante siglos uno de los motores económicos y culturales del Mediterráneo. ¿Qué cree que ha ocurrido para que muchos cartageneros tengan hoy la sensación de vivir en una ciudad relegada?
El problema no es que sea una sensación, es que es una realidad. Existe un centralismo murciano y una nefasta y escasa defensa de los intereses de la ciudad por parte del gobierno actual, lo que ha generado un caldo de cultivo que perjudica claramente a Cartagena. Como decía Maquiavelo, si empobreces una ciudad, la gobiernas; si la haces rica, la pierdes.
- Existe una percepción extendida de que las decisiones importantes para Cartagena se toman pensando más en Murcia que en la propia ciudad. ¿Comparte esa visión o la considera exagerada?
La comparto al 100%. Los ciudadanos tienen que entender que, votando a partidos centralistas como demuestra el actual gobierno y sus socios, (aunque ya no sabemos muy bien quienes son) las decisiones se toman desde Madrid o Murcia, pero nunca desde Cartagena. Puede parecer una tontería, pero no lo es. Eso marca todo el rumbo político, industrial, empresarial y cultural de la ciudad.
- ¿Cree que Cartagena sufre un problema de abandono institucional o más bien una falta de liderazgo político capaz de defender sus intereses?
Hablando del gobierno actual, creo firmemente que existe abandono institucional y una sumisión a Murcia que es incompatible con la buena gobernanza del municipio. Solo hay que ver estos últimos siete años de legislatura los avances ha tenido Cartagena más allá de fiestas, porque eso si, fiestas hay muchas, pero avances pocos o ninguno. También hay que observar qué proyectos han a ejecutado justo en año electoral, que eso también hay que tenerlo en cuenta para ver si de verdad importan la ciudad y sus habitantes o sus votos.
- Los pueblos y diputaciones del municipio a menudo denuncian sentirse olvidados. ¿Qué consecuencias tiene esto para la ciudad?
Es un problema grave: la muerte del municipio. Un término municipal tan extenso como el de Cartagena se sostiene gracias a sus barrios, diputaciones, pueblos y su litoral. Los cuales están abandonados y con poca atención institucional. El gobierno actual debe entender que no todo es el centro y menos en un municipio de 560 km2.
- ¿Qué proyectos o reivindicaciones históricas de Cartagena cree que se han desaprovechado y podrían haber cambiado su futuro económico y social?
El principal ejemplo es el tren. Es incomprensible que una ciudad de la importancia de Cartagena no tenga tren en pleno siglo XXI. Tener que desplazarse casi una hora hasta Murcia para coger un tren es algo que muchos consideran una broma, pero desgraciadamente no lo es. Y del AVE ya ni hablamos. Una ciudad sin comunicaciones ferroviarias y aéreas se convierte en una isla incomunicada. Y eso es un grave problema para el turismo, el empleo, la vivienda…etc
- Si tuviera delante a los responsables políticos de Cartagena y del Gobierno regional, ¿qué les diría?
Les diría que miraran a los cartageneros a los ojos y explicaran el motivo del abandono de nuestra ciudad. También les preguntaría si estarían dispuestos a cambiar los servicios e infraestructuras de sus propias ciudades por las de Cartagena. Ahí se veríamos realmente su opinión sobre la situación actual de nuestro municipio para darnos cuenta que no ha tenido esa gestión tan perfecta como nos quieren vender.
- ¿La Cartagena actual es la ciudad que soñaron nuestros abuelos o una ciudad que ha perdido oportunidades?
Solo voy a decir una cosa: con nuestros abuelos había tren en la ciudad.
- ¿Existe actualmente algún partido político que represente a Cartagena?
Desde Movimiento Ciudadano de Cartagena (MC) se está demostrando un interés real por el municipio y por sus ciudadanos. Es el único partido que refleja de forma clara la realidad de los cartageneros. Y voy más allá, es el único partido que gobierna incluso sin estar gobernando.





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