En Mesopotamia surgió la civilización, y en los territorios que actualmente llamamos árabes, se mantuvo la mayor calidad de vida humana a todos los niveles. Mientras que los actuales territorios germanos y nórdico-escandinavos como Francia, Alemania, Reino Unido y Noruega, estaban dominados por seres que no tenían civilización, salvajes, inadaptados y propensos a la violencia y a una peor calidad de vida en general. Hoy en día estos papeles se han revertido a causa de una serie de circunstancias históricas recientes, en mi opinión de lo más relevantes, entre otras cosas para entender más sobre la actualidad, poder desarrollarnos y dar voz a nuestro criterio y madurez.

Enheduanna es el primer autor conocido del mundo, a raíz de ella surge la historia junto al primer escrito, Gilgamesh, del que se desconoce la autoría, también mesopotámico.
A la cuna de la civilización se le suma Egipto e India, posteriormente Grecia y China. Tanto Egipto como Mesopotamia se originan en los ríos más relevantes de oriente próximo, el Nilo, por donde ascendieron desde la selva africana los primeros humanos y los ríos Tigris y Éufrates (Creciente fértil) que hoy día pertenecen a la actual Irak y tienen su origen en Anatolia, Turquía.
En estos tiempos no existía una división territorial y religiosa tan extrapolada, separada, e incluso confrontada como la tenemos hoy. Ni tampoco había una supremacía por parte del varón, si no que eran matriarcales, es decir, que el papel de la mujer se situaba en una posición igualitaria e incluso superior a la del hombre en la sociedad.

Su religión era politeísta (muchos dioses), y abogaba por la libertad de acto y pensamiento, léanse los Upanishads (del sánscrito, sentarse a los pies de un maestro) o la filosofía hermética egipcia, entre infinidad de obras, tanto anónimas como de autoría, que podemos encontrar en la antigüedad desde aquel primer escrito de 5500 años de antigüedad.
Enheduanna era mujer, libre, guerrera, gobernadora, poeta y suma sacerdotisa. Y se revelaba ante todo aquel que pretendía ponerse por encima de ella y utilizara la violencia. Lo podemos ver en un fragmento de sus escritos:
“Yo traeré la guerra
instigaré el combate
sacaré flechas de mi carcaj
soltaré pedruscos con mi honda
como saludo.
Atravesaré a Ebih con mi espada”
O este:
“He amontonado brasas
preparado ritos de purificación
él Es Dam Ku está a punto para ti
¿no apaciguaras para mi tu corazón?

Por otra parte, en la actualidad podemos observar una España que llegó a ser el mayor imperio de la historia, pero que actualmente ostenta el módico puesto de uno de los países con mayor corrupción, falta de bienes económicos, desigualdad social, paro, precariedad laboral, baja productividad, bajo nivel de innovación e inversión, alta dependencia de sectores inestables como el turismo, educación y desajustes laborales tempranas, crisis de viviendas y movilidad, alta duda pública y bajas inversiones en sanidad, educación y pensiones, de todo el continente. Datos alarmantes que se van a agravar con el tema del desequilibrio mundial actual.
Lo mismo sucede en países árabes de la actualidad. ¿Como puede ser que hasta hace mucho tiempo las relaciones entre territorios miembros del Mediterráneo tuvieran conexiones comerciales, sociales y culturales de entre hermanos, como las que España mantenía con Argelia, Marruecos, Túnez (Origen de Cartago) Siria (país de la muerte de Ibn Arabí), Egipto, Turquía, Jordania, Irán, Irak, península arábiga etc. Y que actualmente se consideran mundos aparte? No debería existir esa división tan terriblemente abismal entre musulmanes y cristianos, que repito, pertenece a una tendencia muy reciente ya que no forma parte realmente de la esencia, identidad ni realidad de lo que ha supuesto siempre. También resulta destacable que actualmente los españoles vean más afines a los franceses, ingleses y alemanes, que a los países árabes. Y que hoy en día, la población occidental se aterre al hablar de un país con terrorismo como Argelia o sienta algún tipo de repulsión, miedo, repelencia, o aversión por cualquier país árabe, islámico o musulmán.

Circunstancias que han dividido, empobrecido, confrontado y destrozado tantos países, entre otras cosas por la posterior acción católica y estadounidense.
España fue al-Ándalus, y estuvo bajo el imperio árabe durante 800 años, un mundo con los mayores centros intelectuales, artísticos y tecnológicos del momento, y fue gracias a eso por lo que tuvo el mayor esplendor de Europa. De ahí surgieron autores tan relevantes como Ibn arabí o las poetas arabigoandaluzas, entre otros. Cualidades que en aquellos días no ostentaban aquellos países a los que en la actualidad atribuimos esos dones, como es Alemania, Reino Unido o EE.UU.
Finalmente, varios autores de irán, dada la circunstancia de la guerra y de los que se conoce muy poco, pero son de lo mejor de la humanidad: Forough Farrokhzad, Hafez Shirazi, Sohrab Sepehri, Omar Khayyam, Al Hallaj.






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